La hermana melliza de la vida

Por mi situación personal, llevo unos cuantos meses muy sensibilizada con el tema de la pérdida. ADEMÁS el pasado jueves, día 12 de febrero, tuve una experiencia tan dura que me ha llevado a reflexionar públicamente sobre ello. La reflexión que voy a compartir con vosotros es un homenaje a las personas que recientemente nos están dejando.

Todos, a partir de cierta edad, sabemos que la muerte es la hermana melliza de la vida. Vivir es, desde cierto punto de vista, aprender a asumir la pérdida.

Cuando el cuerpo siente fatiga y la persona siente que su obra está hecha, en cierto modo entendemos que se produzca el final de la vida. Bienaventurados los que mueren y descansan en paz dejando un sublime ejemplo de vida. ¿Quién no firmaría ahora mismo por abandonar la vida de una manera digna, con una despedida afectuosa de familiares y amigos? Éste es el caso de pérdidas de personas cercanas a mí y que recientemente han sufrido estas experiencias.

Pero lo que me ocurrió la noche del pasado jueves va más allá de lo que mi mente estaba preparada para ver. Después de acabar la jornada laboral y hacer deporte (para terminar de fundir las energías que me quedaban), de vuelta a casa, escuché un impacto de vehículo. Pero no me pareció especialmente fuerte. Me acerqué, y tenía la impresión de que me iba a encontrar con la típica situación en la que preguntas si están bien y tú sigues tu camino. No fue así. Nada más lejos de la realidad. Me encontré de frente con la muerte de un chaval de 27 años. No lo conocía, pero Francisco Matías, que es como se llamaba, tenía todas las características para que yo me hiciera todas las preguntas del mundo: muerte súbita, inesperada, fulminante, juventud, accidente de tránsito. Todo hacía indicar que disfrutaba de una vida en sus plenas facultades, joven, con un buen trabajo… Aquí no pude razonar con que ya tenía una obra hecha, ni con que la despedida de amigos y familiares fuera afectuosa…Entonces, ¿por dónde dirigí mis pensamientos ante el hecho vivido?

Cambié la dirección de mis pensamientos y los dirigí hacia “sacar el lado bueno de las cosas”. Por supuesto pienso que de ninguna muerte de estas características pueda sacarse nada comprensible, pero sí que no tengo la menor duda de que éste tipo de experiencias nos pueden ayudar a aprender a vivir, nos puede ayudar a valorar el precioso don de la vida. En este punto de la reflexión sólo llego a la certeza de que el único sentido que tiene la vida es ser feliz.

Y ser feliz no se consigue por arte de magia. Como dicen mis buenos amigos Susana y José Luis respectivamente: “No es magia…, es ciencia y es gimnasia”, así que me puse manos a la obra.

La ciencia nos demuestra que en las personas que tienen un estrés mantenido, se puede producir una afectación en el sistema inmunológico. Las consecuencias de esto no es algo liviano ya que son fuentes de muchos problemas de salud y de dolor. Si no somos conscientes de esto y no ponemos solución no estaríamos cumpliendo con el sentido de nuestra vida: ser más felices.

Es cierto que para ser felices influyen diferentes factores: unos en los que podemos actuar y otros que no. Está claro, vamos a trabajar en lo que podamos. Vamos a entrenarnos haciendo “gimnasia”. De entrada, se trata de es estar convencidos de que lo primero que hay que hacer es tener la actitud de querer ser felices. En ocasiones la posibilidad de una vida feliz está cerca y no conseguimos verla por falta de perspectiva. La felicidad depende de nuestro sistema de valores, del sentido de la vida, del desarrollo de nuestro trabajo personal y espiritual.

La felicidad es un tema que merece la pena ser abordado con más profundidad por eso proponemos desde esta empresa que lo celebremos. Por ello aprovecharemos el 20 de marzo que es el día de la felicidad, para profundizar en este tema con una de las celebraciones que nos gusta compartir con nuestros pacientes y con todo aquel que quiera hacer “gimnasia” para ser más feliz.

Os iremos informando del lugar, del día exacto (que quizás no sea el día 20 de marzo porque es viernes)…

¡Hasta pronto!